Dentro de este libro, hay tres cartas escritas en sangre. Son cartas de amor.
Todo este libro es una carta de amor.
Pero estas cartas son para una misma persona: la mujer que escribió este libro. Fueron escritas pensando en su rostro, oyendo el dulce sonido de su nombre. Y son también para vos, que con tus manos magníficas abres este libro en busca de sus tesoros.
Estas cartas son un prólogo. Son una invitación. Son una mano extendida que, cuando la tomes, te va a jalar hasta lo más profundo de este poemario sagrado. ¿Estás lista?

